Un día ordinario de trabajo.
Por
lo general trabajo en dos escuelas, mi primera escuela es la Preparatoria
Federal Lázaro Cárdenas, y después a la Universidad CESUN. Mi horario en
cuestiones de trabajo son de 8am a 10pm, con un intervalo de 1 hora entre una
escuela y otra.
Mi
primer trabajo es sobre literatura, el segundo sobre inglés en universidad. Lo
primero que hago y que lo he tomado como rutina es leerles un poema, la idea es
sensibilizarlos para adentrarnos a lo que posteriormente será nuestra clase.
Llego al salón expongo lo que habremos de ver en el día y comienza mi jornada
de preguntas y respuestas, no me apego a los textos, sino los hago que ellos
mismos se vayan interesando por lo que vamos viendo, siempre haciendo una
relación directa entre su contexto y lo que estudiamos.
Para
fines de la materia de literatura considero afín el método Socratico, donde voy
escuchando, y platicando como cotidianamente sobre las cuestiones literarias
que me marca el programa, con la intención de crear en ellos un morbo y hacer
que ellos mismos busquen información que en clase no vimos.
Por
lo contrario a mis clases de literatura está las de inglés donde debe ser todo
de manera más práctica, ya que es el habla cotidiana de la clase. En esta
materia siempre hablo en inglés, y aunque no tenga que ver nada directamente
con la literatura, también siempre comienzo leyéndoles un poema en inglés de
determinado autor.
Me
he dado cuenta que no me bastan los 40 o 50 minutos que tengo frente al grupo
para mis clases, pero poco a poco, con una planeación, voy buscando dosificar y
encontrar el tiempo adecuado para ello.
Al
término de mi día, llego a casa, repaso lo veré al día siguiente y busco información
de lo que hemos visto, para que quede más claro si es que alguien se ha quedado
con duda.
Mi encuentro con la docencia.
Llegar
a una etapa como ésta no ha sido casualidad, sino una decisión que he elegido
como tal. El estar frente a una dinámica con esta reforma educativa en el nivel
Medio Superior, con relación a nuestra labor como docente de acuerdo a las
Competencias, ha sido un reto para mí del día a día, he estado tan acostumbrado
a la educación tradicional, que aunque no nos marcaba claramente las
competencias como tal, sé que las utilizaba desde un inicio, buscando en mis
alumnos las respuestas para ellos mismos en su andar educativo. Sin embargo,
con este curso encuentro nuevas visiones para mi desempeño docente, haciendo de
mis conocimiento un método de enseñanza para mis alumnos.
Mientras
cursaba la carrera de Lengua y Literatura de Hispanoamérica, me fui formando
como profesor, sobre todo de inglés, a lo que al paso del tiempo fui escalando
diferente niveles.
He
sido profesor en todos los niveles educativos, mi formación como docente
comenzó a la edad de 19 años, con mi primer grupo de inglés en prescolar, fue
una experiencia bastante enriquecedora el poder enseñar a los pequeños un
segundo idioma, y más cuando nuestro contexto en frontera (Tijuana-EU) es
latente con el día a día. Así pasé a primaria, secundaria, preparatoria y
universidad, siendo maestro de inglés, al cabo del tiempo, siendo maestro de
preparatoria comencé, ya titulado como lic en lengua y literatura, a ejercer mi
profesión como maestro en el área. Ha sido un camino fascinante. Desde que
comencé el primer día con mi primer grupo de parvulitos me encantó la idea de
querer seguir siendo maestro, esperado poder llegar a ser maestro de literatura
que era lo que tanto deseaba.
Ha
sido un verdadero reto para mí, porque desde el inicio me di cuenta de las
necesidades que mis alumnos tenían, no sólo en el aprendizaje, sino en el
bagaje cultural, en sus emociones, en sus quehaceres que día con día formaban
parte de ellos mismos. De pronto al entrar al contexto de mi carrera y con las
herramientas que he ido aprendiendo y desarrollando, he podido modificar mi
crecimiento como docente, siempre buscando un mejor resultado en mis alumnos.
No
sabría cuál elegir como mi materia favorita a impartir, si inglés o literatura,
pero sé que me apasionan y me apasiono con las dos en el aula. Sé que mis
alumnos disfrutan el poder escucharme cómo me transformo en el que les enseña
sobre tal o cual conocimiento. Me ha tocado tener alumnos que no me pertenecen
en el salón, sólo porque han escuchado de mis clases y me piden permiso para
atenderlas, de 52 alumnos que tengo, termino mis clases con 60 alumnos en
total, escuchando cómo les voy orillando a enamorarse de la literatura, y creo
que he tenido éxito, por lo menos, en un 100% de mis alumnos, logro que un 5%
les guste la carrera como su opción primera.
Considero
que hay maestros que nacemos con vocación y otras que simplemente lo ven como
un empleo más, creo que todos nos hemos topado con esa clase de maestros, sin
embargo, lo importante no es ver lo que los demás hacen sino los resultados que
tú vas obteniendo a diario en el desarrollo académico de tus alumnos.
Actualmente imparto clases en preparatoria y en universidad, y una de mis anécdotas
más curiosas es haberme topado con una alumna que le impartí clases en aquel
primer grupo de prescolar con la materia de inglés. Ver pasar los años, así de
rápido, y saber que incluso mi alumna me recordaba, pude darme cuenta que no
estoy equivocado en lo que he elegido como profesión. No hay inicio de semestre
que no sienta la adrenalina del primer día de clases, cuando me presento, y veo
a mis alumnos que sé pronto los veré como hombres y mujeres realizados.
Maestro José Luis.
ResponderEliminarMis más sinceras felicitaciones por tu blog y por los comentarios que expresa en relación a su experiencia de ser maestro. Se nota el compromiso, el deseo de superación y la fuerza de voluntad por seguir adelante, siempre preocupado por los jóvenes que usted a diario atiende. En hora buena.
Saludos.
Atentamente:
J. Edmundo Borjón García.
Buenas noches profesor José Luis:
ResponderEliminarLe felicito por ser un verdadero maestro por vocación, se ve que le apasiona lo que hace.
Es una muy buena estrategia lo que hace al inicio de sus clases, creo que eso ayuda en mucho a sensibilizar al alumno y en su formación personal.
Saludos
Nina.
Que tal compañero Jose Luis, saludandole y felitandole, por la labor que desempeña el disfrutar nuestro trabajo lo hace mas liviano y gratificante, creo que la vocacion es la que nos da la pauta de realizar estrategias faborecedoras con nuestroa alumnos. adelante y en hora buena compañero.
ResponderEliminarEstimado José Luis
ResponderEliminarTe saludo con gusto, veo que disfrutas mucho la labor docente y ahí es donde radica la gran virtud que quehacer que realizas ya que haces realizas tu labor con entusiasmo y amor, el que hayas dado clase en todos los niveles educativos te brindó la oportunidad de ir identificando las necesidades e intereses de los alumnos.
Realmente tienes una gran vocación para la docencia
FELICIDADES
Un afectuoso abrazo
Ale Lugo